Mi obra trata de captar la esencia de lo visual, subrayando la naturaleza perceptiva de nuestra relación con el mundo, los otros, los objetos y las imágenes que lo componen.
En este proceso, la técnica juega un papel importante. A través de las características inherentes al acto pictórico, el medio se transforma planteando nuevas soluciones interesantes a medida que avanzo. Cada cuerpo de trabajo abre uno nuevo. Mi práctica se desarrolla de manera orgánica; es una evolución lógica donde cada pieza alberga pistas ocultas que me conducen a la siguiente.
Lo que más disfruto como espectador y lo que me apasiona desde el proceso creativo es la capacidad del arte de llegar a nuestro lado emocional a través de lo intelectual de una manera tan directa. La excitación de las neuronas. El disparo neuronal.
En mi trabajo, me concentro en la estructura de las cosas congelando el tiempo. La permanencia, la extrañeza de lo perceptivo, la potencia de las formas cotidianas, son mis objetos de análisis. En ocasiones es necesario distanciarme de mi trabajo y acercarme a él de manera más irónica. Me gusta jugar con los títulos; disfruto inventando nuevas maneras de acceder a mi obra, desarrollando una iconología de misteriosos significados que trasciende la objetualidad de lo que represento.
Me parece atractiva la posibilidad implícita en todo objeto de transformarse en conceptos más amplios que susciten metáforas. La realidad es el punto de partida de nuevos significados que adquieren una forma concreta y se convierten en símbolos.


ENTE I. 2013 ACRÍLICO Y LÁPIZ DE COLOR SOBRE TABLA. 146 X 146 CM
ENTE II. 2014 ACRÍLICO, LÁPIZ DE COLOR Y ACUARELA SOBRE TABLA. 120 X 31 CM