Mi trabajo se desarrolla como un continuo cuestionamiento sobre la problemática del espacio, su definición y existencia en relación al cuerpo. La geometría fractal se ha convertido en un recurso para construir esculturas e instalaciones que me permiten modelar el espacio, dando lugar a propuestas, a veces interactivas, a veces como dispositivo, donde el vacío comparte protagonismo con la materia. La línea se convierte en plano, el plano en objeto y el objeto en espacio. Un espacio geométrico (matemático) que el público percibe como un espacio sensorial y vivencial, dando lugar a reflexiones que nacen no sólo de la contemplación sino, principalmente de la experiencia del espacio de cada sujeto. Me interesa aprovechar las especificidades de los lenguajes plásticos, donde textura, materia y forma contienen narraciones propias. En mi obra, cuerpo, objeto y espacio se encuentran y dialogan para redefinirse en la percepción de cada espectador.

Despliegue de sólidos III 2018. Latón y acero inoxidable. 66 x 145 x 18 cm