Mis investigaciones giran en torno a la pérdida, lo inmaterial, el punto de encuentro entre lo existente y lo no-existente; el espacio intermedio entre lo real y lo irreal.

Este trabajo se basa en la utilización de procedimientos y conceptos propios de la ciencia para intentar asomarse a una dimensión inexplicable, insondable. Intenta hablar de la necesidad humana de reducir un fenómeno infinitamente complejo aúna forma concreta, y de la manifestación formal como obstáculo y a la vez como invitación para acceder al conocimiento de lo oculto.

Densidad ínfima es la unión de un término científico y una valoración imprecisa. La densidad es un concepto que se refiere a las características y propiedades físicas de la materia. Es básicamente la cantidad de masa que se encuentra en un determinado volumen de una sustancia. Lo ínfimo es un concepto vago, ambiguo, indefinido e inexacto.

Me interesa investigar bajo qué circunstancias aquello que desaparece puede ser percibido como real. Busco encontrar la forma de lo incorpóreo. Tal vez concederla posibilidad de una variable de existencia de densidad ínfima logre torcer el carácter definitivo de lo irreversible.

El trabajo se presenta a través de varias piezas (objetos e imágenes) exhibidos en un formato de instalación.

La hierba del éter, de la serie “Densidad ínfima”. 2016 Láminas de botánica con vidrio y enmarcado en papel. Texto en vinilo blanco. 43x70 cm.
La oscuridad tres veces radiante de la nada, de la serie “Densidad ínfima”. 2016
Catalejo de bronce; trípode de madera; disco de hierro; caja de madera amurada a la pared; imagen impresa en backlight, montada en acrílico y retroiluminada. Texto en vinilo blanco. 150x70x150 cm.