Si sustituyéramos por dibujos las fotografías de nuestra vida… ¿serían tan fieles a la realidad como lo fueron esas imágenes mecánicas? y ¿son las fotografías realmente un retrato de la realidad? o por el contrario ¿pueden los dibujos ser más reales, dado que no todo lo que existe puede ser captado por el objetivo de una cámara? Intencionadamente o no, siempre acabo realizando un autorretrato, y éste, uno en el tiempo. Pequeño puzle iconográfico, donde sabiendo mirar, puedes ver las entrañas, con elementos de un pasado intermitente y de un presente aún clandestino.

Este no es un perro semihundido, pero tampoco sabemos donde mira. Aunque tampoco sabemos si es un perro.
“Cuatro latas” con antena de televisión.
Malditos furtivos que arrebatan cuernos a rinocerontes.
Mujer con tampón. Tranquila en su actitud, aunque una venda tape su cuerno y la ciegue.
Pancho. Cuanta energía en un pequeño cuerpo que no quería nadie.
Señora sexi. Hermosa con su picardías y sus zapatillas de flores.
Moneda de las decisiones.
¿Ya no sé si tengo un cuerno extraño, o soy raíz?
Infancia.
A pesar de todo, floto.
Perro y piedra.
Vespa con ropa tendida. Tanto y tan largo de contar. Algunas locuras hasta encontrar el Arte.

Iconografía particular. Entre cuernos, perros, amores y otras circunstancias. 2015 Grafito sobre papel 30x30 cm. cada una. Composición variable.
Iconografía particular. Entre cuernos, perros, amores y otras circunstancias. 2015 Grafito sobre papel 30x30 cm. cada una. Composición variable.
Iconografía particular. Entre cuernos, perros, amores y otras circunstancias. 2015 Grafito sobre papel 30x30 cm. cada una. Composición variable.
Iconografía particular. Entre cuernos, perros, amores y otras circunstancias. 2015 Grafito sobre papel 30x30 cm. cada una. Composición variable.